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. . . . . ...Ante ustedes...mi sueño de amor y mi realidad de sentir... . . . .

domingo, 28 de diciembre de 2008

Capitulo 1

Mi mente está en blanco, no sé qué pensar. Es difícil poner en palabras lo que se siente al no saber nada, el no comprender lo que sucede, al no reconocer nada de lo que ves o sientes alrededor, ni siquiera a ti mismo.

Yo… ¿soy yo realmente? Estas manos delgadas y pálidas se sienten diferentes… pero, ¿diferentes a qué? Imágenes vienen a mi mente como recuerdos de una vida pasada pero no tienen mucho sentido.
Un lugar oscuro, muchas personas y luces. Pero no podía distinguir nada claramente. Había ruido, voces que gritaban y un sonido bajo y profundo que marcaba el ritmo de la gente al moverse. Un rostro cada vez más nítido se acercaba a mí. Sus ojos negros y profundos no se apartaban de los míos. Su mirada parecía desnudarme. Su pequeña pero delineada boca me hablaba sin hacer ningún movimiento obvio. El sonido, ese bajo me atormenta. Un golpeteo constante que no está solo en mi mente, realmente lo estoy escuchando. Debo encontrar de donde proviene.
Me siento aturdida, en mi cabeza retumba el sonido y sin embargo me resulta muy fácil ponerme de pie. Me siento ligera y ágil, como si mis movimientos se debieran mas a mi deseo de levantarme que al esfuerzo de mis piernas pálidas y delgadas… Las veo tan frágiles pero a la vez más fuertes que nunca. Estoy en una fría y oscura habitación, iluminada levemente por una lámpara que titila deformando las sombras que forma la silueta de la silla junto a la ventana.
Esa silla me tiene cautivada, conmovida. Podía apreciar más de lo que su simple estructura me brindaba. El acabado ordinario lograba un efecto sobre la forma final de la madera que la hacía única. En la unión de cada pieza se podía observar los rastros de pegamento que cuidadosamente intentaron esconder. Entre el olor de la madera y el metal de los clavos todavía se siente el perfume que probablemente uso la última persona que se sentó en esa silla. Quería tocarla, sería maravilloso poder posar mi mano y sentir las irregularidades sobre su superficie.
La luz de un automóvil llama mi atención hacia el paisaje que se ve a través de la ventana, estoy a la altura de un segundo piso, no me es familiar el lugar. Sé que hay algo allí afuera que me observa, pero no logro ver a nadie, quizás es idea mía. Ese sonido me está volviendo loca. El cielo de la noche se hace mucho más profundo, es la definición del infinito, de lo eterno. Es el perfecto escenario para la hermosa danza de las estrellas que titilan y parecen mecerse al ritmo del sonido que ahora sé que proviene de tras de la puerta al otro lado de la habitación. Me dirijo hacia la puerta, decidida a terminar con lo que fuera que estuviera perturbando mi tranquilidad. Ese sonido me ponía ansiosa. Al cruzar la puerta me encontré en un pasillo. Pude ver dos habitaciones llenas de objetos que seguro podían capturar mi atención tanto o más que la silla que dejaba atrás. Pase de largo frente a un exquisito espejo de marco antiguo que reflejaba un rostro demacrado y perturbado que no alcance a reconocer. En ningún caso me detuve a observar. El sonido era lo que marcaba mis movimientos. Ahora era más fuerte. Sentía que todo mi cuerpo se estremecía con cada golpe de tambor. La tercera habitación estaba abierta. De allí provenía lo que buscaba. Era un cuarto oscuro, al entrar me di cuenta de que no estaba sola, había alguien sentado, sus labios tan finamente delineados eran imposibles de olvidar, aquel rostro era el que había visto en mis recuerdos. Mi búsqueda había terminado, el sonido provenía de él. Lo que antes me parecía un rostro atractivo, era ahora una falsa imitación, la rigidez de su piel sobrepuesta sobre huesos me repugnaba, pero no podía evitar acercarme, había algo en el que me hacia desearlo, en un abrir y cerrar de ojos estaba enfrente de mí, no sabía como lo había hecho, pero al tenerlo tan cerca el miedo podía invadir cada parte de mi cuerpo, podía sentir su poder, era un fuerza inexplicable, sus uñas eran como cristales con las que abrió una herida en su muñeca, una gota de sangre derramo por su brazo, la sensación de ver como brotaba la sangre en su cuerpo predominaba sobre cualquier cosa, era mi deseo, quería tomarlo, su olor me impulso a tomar su muñeca y me aferre con fuerzas a él, podía sentir correr su sangre por mis venas, era la sensación mas excitante de mi vida, el sonido que me había llevado hasta él, ahora era doble, estaba dentro de mí, y con cada segundo que pasaba se volvía más fuerte, ya no existía nada mas, el mundo que me rodeaba desaparecía, mi cuerpo deseaba cada vez mas lo que obtenía. Poco a poco fueron llegando imágenes como en un sueño, era él en un bosque, corría, buscaba desesperadamente a alguien, cuando por fin llega a su encuentro la visión termina. Podía sentir que su fuerza se debilitaba, veía su sufrimiento, pero nada de esto podía apartarme de mi deseo, bruscamente hizo que me despegara de él, yo estaba extasiada, pero quería mas, repuso su postura, y al verlo nuevamente, estaba fascinada ante su figura, tenía un porte encantador, y su mirada volvía a hipnotizarme, estaba totalmente atraída hacia él, su cabello abundante, negro y liso, hacían que resaltaran sus ojos claros delineados, su piel tan tersa y labios pequeños aunque se veían algo demacradas por su esfuerzo, no dejaban de seducirme; era alto, vestía algo muy formal. Quería hablarle, pero eran tantas las preguntas que cruzaban por mi mente que me era difícil concéntrame en una, pero no quería perder la oportunidad, de mis labios surgió una voz melodiosa que nunca antes había escuchado…

-¿Quién eres?

Su rostro reflejaba el dolor que le causaba mi pregunta, pero no mostro interés en responderme, me puse de pie, di unos pasos hacia él, en insistí…

-¿Qué me está sucediendo?

Esta pregunta le golpeo con más fuerza, ni su mirada volteo a verme, e intento ocultar el sufrimiento que lo producía mis preguntas, dándome la espalda.

El silencio era sofocante, pero sus respuestas ya no tenían importancia, el simple hecho de tenerlo ante mis ojos me llenaba, sin más el volteo, y con un movimiento rápido paso a mi lado, su aroma suave y sutil inundo mis sentidos, sin voltear a verme cruzo la puerta y se marcho.

1 comentarios:

angelicadb dijo...

me encanto de verdad!! cuando viene el capitulo 2???